
Las enfermedades alérgicas pueden manifestarse a cualquier edad y la herencia es un factor importante. Si uno de los padres tiene una enfermedad alérgica, se calcula que el riesgo del hijo de manifestar alergia es del 48 % y si ambos padres tienen, el riesgo del niño aumenta hasta un 70 %.
Los síntomas de estas enfermedades son el resultado de acontecimientos que pasan en el sistema inmune, el mecanismo de defensa del organismo contra sustancias en principio dañinas. El sistema inmunológico de una persona con enfermedad alérgica identifica como dañinas a estas sustancias llamadas alérgenos, que para las personas no alérgicas son inofensivas. Cuando alguien está predispuesto a una enfermedad alérgica y entra en contacto con el alérgeno al que es sensible ocurre una sucesión de procesos, del que el principal culpable es un anticuerpo llamado Inmunoglobulina E o IgE, que protegen el organismo.
Las enfermedades alérgicas comunes incluyen:
Rinitis alérgica: caracterizada por estornudos, comezón o picazón, goteo y congestión nasal, así como comezón o picazón y lagrimeo.
Asma Bronquial: enfermedad crónica pulmonar caracterizada por tos, tirantez en el pecho, falta de respiración y/o respiración sibilante o silbosa. Causada por alérgenos como los pólenes y provocadas por otros estímulos, como las infecciones, el aire frío, el ejercicio o el humo del tabaco.
Rinitis y asma alérgica primaveral: Los pólenes son las pequeñas células masculinas de las plantas que están floreciendo. La rinitis y el asma alérgica primaveral, de principios de primavera, con frecuencia están provocadas por pólenes de árboles. Mayo y junio es la estación característica de alergia al polen de gramíneas, mientras que la alergia a pólenes de herbáceas, como la Salsola, se prolonga hasta el otoño.
Cada planta tiene un periodo de polinización, que no varía mucho de un año al siguiente. Aunque, las condiciones climatológicas pueden afectar al volumen de polen que el aire transporta. El clima puede influir en los síntomas de alergia en primavera. Con frecuencia son mínimos en días lluviosos, nublados y sin viento, porque el polen no se desplaza en estas condiciones. El clima caluroso, seco y con viento, conlleva una mayor distribución del polen y con ello un incremento de la alergia.

Alergias y el pólen…
Durante las estaciones de primavera y verano florece la mayoría de las plantas que poseen flores. Es la época de la polinización, proceso por el cual el polen viaja por las flores para reproducirse; esta polinización se lleva a cabo por insectos o por el viento. Cuando el polen es arrastrado por el viento inunda la atmósfera y genera múltiples alergias.
El cuadro más característico de la alergia al polen es la rinitis o resfrío alérgico es decir, inflamación de la nariz, de la membrana mucosa que la tapiza y de los senos paranasales, con estornudos molestos y mucosidad acuosa. También es común la conjuntivitis con enrojecimiento y picazón ocular y lagrimeo, y con menor frecuencia las dificultades respiratorias, tos y crisis de asma.
No todos los pólenes producen alergias, sólo el 10% de las especies de la Argentina las producen. Las de vivos colores no suelen provocar alergias porque su polen, grande y viscoso, es transportado por insectos en cantidades pequeñas. De hecho, los pólenes que más alergias provocan son los de árboles, gramíneas y plantas compuestas.
Entre los árboles, los pólenes más alergenos son los del plátano, el tilo, el arce, el álamo, el ciprés, el liquidámbar y el eucaliptos; aunque el período de polinización es muy acotado en los árboles, no dura más que un mes.
En cambio, son mucho más intensos los efectos de las gramíneas, ya que su polen permanece en el aire desde fin de septiembre hasta enero. La caña y el bambú, que polinizan de enero a abril, también son muy alergénicas. Entre las plantas compuestas, las malezas se cuentan entre las más molestas.
Los días en que el viento sopla fuerte, los síntomas de los pacientes alérgicos empeoran, al igual que en horas de la mañana y del atardecer, cuando se produce la mayor concentración de polen en el aire.
Lo asmáticos son un grupo al que se les agravan los síntomas, aunque en menor medida que durante el invierno ya que la alergia afecta más a las vías respiratorias superiores que a los bronquios, que es el órgano comprometido de los asmáticos.
Sin embargo, la exposición a los pólenes puede desencadenar un ataque de asma, especialmente durante las tormentas eléctricas porque éstas fragmentan los granos de polen, que entonces pueden llegar a acceder a los bronquios.
El polen también puede afectar la piel de las personas. A medida que nos adentramos en la temporada de calor, tienden a disminuir las alergias respiratorias y se incrementan las cutáneas, debido a la vasodilatación provocada por el aumento de la temperatura y la mayor exposición al sol.
Los baños de sol empeoran el eccema y generan urticaria solar, que se caracteriza por la aparición de ronchas que desaparecen entre 30 y 60 minutos después de apartarse del sol. No suele complicarse, pero es importante diferenciarla de la llamada erupción polimorfa solar, en la que los síntomas duran varios días aun sin el estímulo luminoso.
En Algunas personas, los alergenos transportados por el aire también amplian el riesgo de la dermatitis atópica, que es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, muy pruriginosa, que se suele acompañar de manifestaciones respiratorias, de origen alérgico, esta enfermedad es más frecuente en niños, como una picazón que deriva en una erupción. En los adultos suele aparecer en los pliegues de las rodillas y codos.

Pasos para controlar las reacciones al pólen
Éstas reacciones alérgicas se pueden prevenir si se tratan con cuidado, se debe empezar por una limpieza profunda en el cuarto, ay que es uno de los lugares más trascurridos por uno.
• mantener las ventanas y puertas cerradas cuando tiene problemas.
• usar el aire acondicionado.
• alejarse de lugares en los que hay mucho polen durante la primavera y el otoño.
La cantidad de polen en el aire es más alta durante las horas de la tarde. Conviene no salir demasiado en éstas horas.
Otras Sugerencias
• Dese una ducha, lávese el pelo y cambie su ropa después de trabajar o jugar afuera.
• Hay algunos purificadores de aire especiales que pueden remover el polen, éste puede que no funcione si hay polen en las alfombras y en los muebles.
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